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Patrimonio Cultural

Brujería en Sobrarbe

Fuentes

DOCUMENTOS y FUENTES DE INFORMACIÓN HISTÓRICA

La documentación conservada y localizada hasta el momento nos muestra que por los delitos de magia y brujería fueron acusadas 35 personas en Sobrarbe, durante los Siglos XVI y XVII, localizándose sus actuaciones en 32 pueblos.




En su persecución intervinieron las tres Justicias:

-La Justicia Ordinaria o concejil juzgó a 1 hombre y 23 mujeres, condenando a muerte a 10 de ellas.

-La Justicia Episcopal juzgó a 4 hombre, de ellos 3 eran clérigos.

-La Inquisición, en el siglo XVII, procesó a 7 acusados, 5 hombres y 2 mujeres.


La Justicia Ordinaria, entre 1527 y 1593, promulgó 13 desaforamientos, localizados la mayor parte de ellos en la cuenca alta del río Cinca.




El Desaforamiento presuponía privar de los derechos forales a los acusados por brujería o por otros delitos y en consecuencia se podían aplicar medidas más graves a un número mayor de acusadas que basándose en unos testimonios inconsistentes aplicaban, en muchos casos, tormentos para obtener la confesión.

Las sentencias fueron diversas, pero hay que destacar que a 10 mujeres se las condenó a muerte.




Los momentos de mayor intensidad de persecución por brujería corresponden a los años de vigencia de los Desaforamientos que tuvieron que generar muchas más acusaciones que las registradas en la documentación encontrada.

En las causas abiertas en 1543 a las brujas María Marco, Jaimeta Latre y Barbera Roger y en 1544 a Granada Sánchez, todas ellas cómplices que actuaron en varios pueblos del Alto Cinca y que fueron juzgadas en Laspuña y Ceresa, se refleja una mayor diversidad de los hechos atribuidos a las brujas.



En el valle de Broto entre 1536 y 1548 fueron denunciados a la Justicia Episcopal los clérigos Miguel Raro y Jerónimo Vio y tres mujeres, cómplices de éstos, fueron acusadas por brujas a la Justicia Ordinaria.




Ya en el siglo XVII, en el valle de Bielsa, actúa la Justicia Ordinaria contratando a Andrés Mascarón, conocedor de brujas, que identificó a 13 mujeres como brujas, de las cuales 4 fueron ahorcadas y 1 condenada al destierro.

Pero, por otra parte, la Inquisición juzgó a Andrés Mascaron por ejercer como conocedor de brujas y saludador.




La documentación permite observar el proceso de diabolización en la interpretación de las acciones atribuidas a las brujas.

Esta evolución alcanza su máxima expresión en las acusaciones por acudir volando a los Conventículos, también llamados Compañias, presididos por el diablo que, según consta en los documentos, tenían lugar en las Lanas du Buc, las Eras de Tolosa y en el Boque de Biterna, los tres en la vertiente francesa de los Pirineos.



Las fuentes de información históricas se han tomado de los trabajos publicados por: Garcés Manau, Carlos; Gari Lacruz, Ángel; López Dueso, Manuel; y Tausiet Carles, María.



TRADICIÓN ORAL

La tradición oral situaba reuniones de brujas en varios lugares de Sobrarbe.

El conjunto de creencias y cosmovisiones en las brujas se gestó y se acumuló en una sociedad agropecuaria tradicional y se transmitió de una generación a las siguientes por tradición oral llegando hasta nosotros una parte de ellas.



De estas creencias se han seleccionado aquellas que se encuentran, bien como topónimos vinculados a las brujas o en relatos protagonizados por ellas, que se desarrollan en determinados escenarios de Sobrarbe como: Cotiella, Tella, el castillo de Boltaña, el monte Asba y otros muchos más que están localizados en el mapa.



Realizando un somero análisis territorial comparando la localización de los topónimos y relatos vinculados a las brujas y las informaciones históricas, se observa que en unos casos coinciden en el territorio un mayor número de topónimos y relatos de tradición oral con una mayor actividad en la persecución de brujas, tanto por desaforamientos como por acusaciones.

Esto puede observarse en la zona del alto Cinca, pero no sucede los mismo en la zona del Monte Asba, donde apenas hay datos históricos.

En contraste con esto, en el alto Ara la documentación histórica es mucho más amplia que los relatos de la tradición oral y los topónimos sobre brujas.


Las fuentes de tradición oral proceden de los trabajos de: Andolz Canela, Rafael; Bajén García, Luis Miguel; Briet, Lucien; Castán Sarasa, Adolfo; Galicia Sesé, André; Gari Lacruz, Ángel; Giral Palacios, Raúl y Valenzuela, Javier; Lafoz Rabaza, Hermino; Montserrat Bondía de, Sebastián y Pleyán de Porta, José; Muñoz Torrijos, Nereida; Mur Bernad, Juan José de; Pallaruelo Campo, Severino; Satué Oliván, Enrique; Villacampa Sanvicente, Susana.





Aunque por respeto a su privacidad se mantienen en el anonimato, hay que reseñar las aportaciones de un gran número de informantes que desinteresadamente colaboraron en el trabajo de campo realizado por investigadores y cuyos testimonios han sido fundamentales para la recuperación de la tradición oral.


En la realización de este Mapa, además de las fuentes históricas y etnográficas ha sido necesaria la colaboración de vecinos de esta comarca de Sobrarbe que han localizado en el territorio topónimos y leyendas o han aportado numerosas fotografías.