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PATRIMONIO MUNDIAL PIRINEOS-MONTE PERDIDO

Paisaje: naturaleza y cultura

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«Pirineos-Monte Perdido»

www.pirineosmonteperdido.com

Modelado kárstico

Si la acción del hielo ha sido capaz de crear múltiples formas de relieve de origen glaciar, el agua ha modelado la roca caliza del macizo de Monte Perdido dando lugar a los característicos y abundantes paisajes kársticos.

El agua, al entrar en contacto con la roca de naturaleza calcárea, produce una reacción química que genera la disolución de este mineral. Gracias a ello se han formado amplias superficies desnudas con múltiples fracturas y hendiduras.

El agua procedente de las precipitaciones y el deshielo de nieve disuelven la parte superficial de la roca, generando las características acanaladuras, fisuras y estrías cortantes denominadas lapiaces. Existen múltiples ejemplos de ello, pudiéndolos encontrar en el entorno de Góriz, la Brecha de Rolando, Plano Tripals, Mondotó, Sestrales, Castillo Mayor, Tres María o Sierra de las Cutas, entre otros.

Los procesos kársticos en superficie también dan lugar a las dolinas, depresiones cerradas y de formas redondeadas que asemejan a un gran embudo. En ocasiones pueden estar capturadas por barrancos, como ocurre en Millares, Salarons o Descargador. La mayor parte de estas dolinas cuentan con un sumidero en su fondo, por el que penetra el agua superficial que más tarde alimentará la compleja y extensa red de cuevas y galerías subterráneas. Entre los sumideros cabe destacar los existentes en el circo de Gurrundué, Millaris, Salarons o el Ibón Helado de Monte Perdido, cuyas aguas alimentan la cascada de Gavarnie.

Finalmente, las aguas de estos ríos subterráneos salen nuevamente a la superficie a través de las surgencias, como es el caso de Fuen Blanca, Fuentes del Yaga o Santa Elena.

Merecen una mención especial, tanto por su excepcionalidad, fragilidad y altísimo valor científico, las cuevas que conservan hielo en su interior, como la Gruta Helada de Casteret o las cuevas heladas de Marboré.

Otro de los grandes protagonistas del paisaje geológico del Bien "Pirineos-Monte Perdio" es la espectacular red de barrancos y cañones fluviokársticos, destacando los de Añisclo y Escuaín. Estas grandiosas formaciones de relieve se han originado como resultado de la acción combinada de la disolución de la roca caliza ejercida por el agua y el hundimiento de estructuras subterráneas.