Enclave:

Ereta de Bies-San Úrbez-La Ripareta

  • Distancia:
  • Punto de partida:Aparcamiento de la Ereta de Bies
  • Desnivel:440 m
  • Tipo de recorrido:Lineal.
  • Tiempo:3 h (ida)
  • Dificultad:Media, debido al desnivel a superar entre Cumaz y Selva Plana.
  • Consejos:

Mapa

Descripción

Nos sumergimos en las entrañas de la mayor garganta de la cordillera pirenaica, el Cañón de Añisclo. Entre bosques húmedos y sombríos se remonta el río Bellós, siempre flanqueado por gigantescas murallas rocosas. Aunque el desnivel a superar es importante, la belleza de los paisajes compensa cualquier esfuerzo.

El camino comienza en el aparcamiento de la Ereta de Bies. De forma paralela a la carretera se desciende hasta el Puente de San Úrbez. Después de atravesar la profunda garganta del río Bellós, seguimos hasta la ermita de San Úrbez (10´). Poco después se llega a una fuente y al punto de inicio del Circuito de Aso que dejaremos a la izquierda, continuando hacia el norte.

La pista termina en el Puente de Sangons (25´), que debemos cruzar para cambiar de vertiente e iniciar un suave y progresivo ascenso. Se deja a la izquierda la señal que indica Sercué (40´) para avanzar por las faldas del pico Mondoto (1.957 m), entre bosques de quejigos, hayas y un espeso matorral de boj.
Tras 1 h de recorrido, el cañón se ensancha en el punto llamado Cumaz. De forma repentina, las aguas tranquilas del río Bellós se precipitan al vacío en una cascada. El paisaje resulta sobrecogedor, ya que al levantar la mirada podemos contemplar los mil metros de farallones rocosos que separan el fondo del cañón de las cumbres de Sestrales (2.101 m).

A partir de Cumaz comienza el tramo con mayor desnivel, aunque resulta agradable dado que atraviesa el interior de un hayedo fresco y húmedo. Se pasa junto a la Fuente de Cumaz (1h 15) y un gran tejo (1h 30´), considerado uno de los árboles más viejos del Parque Nacional.

La fuerte pendiente termina en Selva Plana (2h 15´), desde donde se puede obtener una de las mejores panorámicas de Añisclo. A partir de este lugar el camino tan apenas presenta desnivel, y de forma muy cómoda se llega a la Ripareta (3h). Es éste un enclave de gran belleza y muy luminoso, gracias a que el Barranco de la Pardina desemboca en el cañón del río Bellós. La existencia de mayor superficie en el fondo del valle hace posible que se desarrolle el hayedo más extenso de Añisclo. Desde este lugar, y hacia el norte, ya se puede divisar una de las cumbres del macizo de Monte Perdido, la Punta de las Olas (3.022 m).

El regreso se realiza por el mismo camino.

Consejos

En ciertos puntos es necesario extremar las precauciones debido a la gran pendiente de las laderas por las que se pasa