El Sobrarbe, en el corazón del Pirineo aragonés, es uno de los territorios más espectaculares de montaña en España. Esta comarca reúne algunos de los paisajes más emblemáticos del Pirineo, desde valles glaciares y cascadas hasta pueblos medievales y ermitas románicas situadas en lugares sorprendentes.
Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido

El Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido es uno de los espacios naturales más impresionantes de Europa y uno de los grandes iconos del Pirineo. El valle de Ordesa, con sus paredes verticales de más de mil metros y sus bosques de hayas y abetos, ofrece algunas de las rutas de senderismo más conocidas de España.
Entre las excursiones más populares se encuentran la ruta hasta la Cola de Caballo, el camino de las Gradas de Soaso o los miradores sobre el valle. En cualquier época del año, Ordesa muestra una belleza espectacular que atrae a visitantes de todo el mundo.
Castillo de Samitier

El castillo románico de Samitier, declarado BIC, se levanta sobre un impresionante espolón rocoso que domina el embalse de Mediano, en La Fueva. A su lado se encuentra la ermita de los Santos Emeterio y Celedonio.
La caminata hasta el castillo es relativamente corta y ofrece algunas de las mejores vistas del Sobrarbe, con el embalse, las sierras prepirenaicas y el Pirineo al fondo.
Ibón de Plan (Basa la Mora)

El Ibón de Plan, conocido también como Basa la Mora, es uno de los lagos de montaña más famosos del Pirineo aragonés. Situado a más de 1.900 metros de altitud en el valle de Chistau, este ibón está rodeado de cumbres que superan los 3.000 metros.
La tradición popular cuenta que, en la noche de San Juan, una mora encantada emerge de las aguas del lago. Más allá de la leyenda, el paisaje del ibón es uno de los más fotogénicos del Sobrarbe.
La Carrasca de Lecina

La Carrasca de Lecina es uno de los árboles más emblemáticos de Aragón y ha sido reconocida como uno de los árboles más importantes de Europa.
Este enorme ejemplar de encina, con varios siglos de antigüedad, se encuentra en un entorno natural de gran belleza en el Parque Natural de la Sierra y los Cañones de Guara. Su tamaño y su historia la han convertido en un símbolo del patrimonio natural del Sobrarbe.
Aínsa

Aínsa es uno de los pueblos medievales mejor conservados de España y una de las principales puertas de entrada al Sobrarbe. Su plaza mayor porticada, su castillo y sus calles empedradas forman un conjunto histórico de gran valor.
Desde el castillo se obtienen además magníficas vistas sobre la confluencia de los ríos Ara y Cinca, así como sobre el entorno montañoso que rodea la localidad. Está considerada uno de los Pueblos más bonitos de España.
Valle de Bujaruelo

El valle de Bujaruelo es uno de los paisajes más salvajes y mejor conservados del Sobrarbe. Situado junto al Parque Nacional de Ordesa, este valle glaciar ofrece praderas alpinas, bosques de pino negro y aguas cristalinas.
Uno de sus símbolos es el puente románico de San Nicolás de Bujaruelo, desde donde parten numerosas rutas de montaña. Es un lugar ideal para caminar, disfrutar del silencio del Pirineo y descubrir la alta montaña en un entorno poco masificado.
Cascada de Sorrosal

En la localidad de Broto se encuentra la espectacular cascada de Sorrosal. Con más de cien metros de caída, esta cascada es uno de los saltos de agua más llamativos del Pirineo.
Un sendero señalizado permite acercarse a la base de la cascada y recorrer una vía ferrata que asciende junto al salto de agua, lo que convierte este lugar en un punto muy visitado tanto por senderistas como por aficionados a la aventura.
Boltaña

Situada a orillas del río Ara, Boltaña es otra de las localidades históricas del Sobrarbe. Su casco antiguo se extiende por la ladera de un cerro coronado por las ruinas de un antiguo castillo.
La colegiata de San Pedro, las estrechas calles medievales y el ambiente tranquilo del pueblo convierten a Boltaña en un lugar perfecto para pasear y conocer la historia de la comarca.
Llanos de Lalarri

Los Llanos de Lalarri se encuentran en el valle de Pineta, uno de los accesos al Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido. Se trata de una gran pradera de origen glaciar rodeada por impresionantes cumbres pirenaicas.
El paseo hasta estos llanos es sencillo y muy recomendable para familias. Desde allí se obtienen vistas privilegiadas del macizo de Monte Perdido y de algunas de las cascadas más espectaculares del valle.
Muro de Roda

Muro de Roda, en el Valle de La Fueva, es uno de los conjuntos defensivos más sorprendentes del Pirineo. Se trata de una antigua fortificación medieval situada sobre una cresta rocosa con vistas panorámicas espectaculares.
Dentro del recinto amurallado se conservan la iglesia de Santa María y varias construcciones tradicionales que muestran cómo era la vida en estas pequeñas comunidades fortificadas.
Jánovas

Jánovas es uno de los pueblos más simbólicos de la memoria reciente del Pirineo. Fue desalojado forzosamente en los años cincuenta debido a la construcción de un embalse que finalmente nunca llegó a realizarse.
Tras décadas abandonado, el pueblo está recuperando poco a poco sus casas y su vida. Pasear por sus calles permite conocer una historia marcada por el desarraigo y la resiliencia de sus habitantes.
Abizanda

Abizanda es conocida por su imponente torre medieval, una de las mejor conservadas del Pirineo aragonés. Desde lo alto de esta torre se controlaba antiguamente el territorio y las rutas que atravesaban la comarca.
El pueblo mantiene un interesante patrimonio histórico y cultural, como su arquitectura tradicional, el Museo de Creencias y Religiosidad Popular del Pirineo o la fiesta de Los Langostos.
Pardina del Señor

El bosque de la Pardina del Señor o de la Pardina Ballarín, en el valle del Chate de Fanlo, está considerado uno de los bosques españoles más bonitos para visitar en otoño.
Un camino entre árboles nos llevará hasta las ruinas de la antigua pardina y los restos de una ermita de origen románico, permitiéndonos comprender cómo era la vida tradicional en los valles pirenaicos y cómo se organizaban los asentamientos dispersos en la montaña.
Monasterio de San Victorián

Considerado uno de los monasterios más antiguos de España, San Victorián se encuentra en las laderas de la Sierra Ferrera, bajo la imponente silueta de la Peña Montañesa.
Durante siglos fue uno de los centros religiosos más importantes del Pirineo. Su ubicación, dominando el valle del Cinca, convierte al monasterio en un lugar de gran interés histórico y paisajístico.
Si te ha sabido a poco, puedes conocer más lugares de Sobrarbe, descubrir la impresionante naturaleza y paisajes de Sobrarbe o planificar tu visita a Sobrarbe.
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